Todos tenemos días buenos en los que nos levantamos contentos y con energía y días malos en los que nos levantamos sin ganas y con menos fuerza. Hay días en que estamos mal por una pérdida, porque algo nos ha salido mal o porque hemos sufrido un golpe en nuestra autoestima. Eso forma parte de la vida normal y se nos pasa en un tiempo relativamente corto. Sin embargo, hay momentos en la vida en los que, de forma recurrente y prolongada, tendemos a sentirnos mal, desbordados o incapaces de funcionar, y nos preguntamos  ¿estaré deprimido? ¿será uno de esos síntomas de la depresión?

Entonces, ¿Cuales son esos síntomas que tenemos cuando estamos deprimidos?

Cuando nos deprimimos, uno de los síntomas de depresión más presentes es el sentimiento general de “desvitalización”, con el que se reducen las “ganas“ de hacer esas cosas que normalmente nos resultaban agradables. Es como si el motor no quisiese arrancar o funcionase muy a medias, nos encontramos cansados, fatigados o sin energía.

Otro síntoma de depresión es una “incapacidad de disfrutar de las cosas”. Nada nos llena. Si antes nos encantaba un momento en especial o una actividad con amigos, o en privado, de pronto no disfrutamos de ello, nos deja indiferentes. Perdemos la motivación.

Una necesidad excesiva de dormir, hipersomnia (incapacidad total de dormir) o insomnio pueden ser ambos síntomas de depresión.

La dificultad de tomar decisiones sencillas que no tienen trascendencia, ”la indecisión”, sería otro síntoma de depresión. Por ejemplo, pedir carne o pido pescado y no poder decidirse, junto con la dificultad para poderse concentrar.

La tristeza, el llanto frecuente, el sentimiento de vacío y la desesperanza frente a conseguir nuestros deseos son otros rasgos típicos de la depresión.

Los pensamientos negativos recurrentes en los que nada sale bien o tiene arreglo, es otro indicador a observar (pesimismo o cognición depresiva),  así como los sentimientos de culpa injustificada y de falta de valía personal.

Un síntoma de depresión que a menudo pasa desapercibido es la irritabilidad excesiva, la tendencia a saltar, el protestar y enfadarse por todo. Así como la inquietud motora, el no parar de mover por ejemplo las piernas, la ansiedad, el desasosiego.

Otro sería la falta de apetito, la pérdida de peso excesiva o la ganancia, sin intentarlo. Así como los dolores inexplicables de articulaciones, estómago, espalda, problemas digestivos etc.

Por último y muy importante, pensamientos de que no merece la pena vivir, de que daría igual morir, ideas de muerte recurrentes o pensamientos de suicidio son síntomas de depresión más serios de que uno está mal y de que debe pedir ayuda lo antes posible, de forma urgente. Si te encuentras en una situación en la que se reúnan algunos o varios de los síntomas de depresión descritos, no lo dudes, no esperes para hablar con alguien cercano y buscar ayuda profesional lo antes posible. Es de vital importancia no quedarse solo en estos casos.

La buena noticia es que hoy en día tenemos recursos potentes  y variados para combatirla. No lo pase mal, vaya al especialista y pida consulta. Es preferible aclarar con un profesional que dispone de entrenamiento y criterios objetivos para valorar si la situación es grave, si es necesario un tratamiento o si se resolverá simplemente con cambios del estilo de vida.

En Unidad Médica Angloamericana tenemos expertos en más de 20 especialidades médicas. No dudes en consultarnos.

 

Raquel Meizoso, Bilingual Licensed Clinical Psychologist.