¿Qué son las estatinas?

Las estatinas son un grupo de fármacos que se emplea fundamentalmente para reducir los niveles del colesterol que perjudica a nuestras arterias, el denominado colesterol LDL (C-LDL). A lo largo de los años, han ido apareciendo diferentes estatinas. Actualmente contamos con las siguientes:

  • Lovastatina
  • Pravastatina
  • Simvastatina
  • Fluvastatina
  • Atorvastatina
  • Rosuvastatina
  • Pitavastatina

Estos fármacos inhiben una enzima, la cual conocemos como la hidroximetilglutaril Coenzima A reductasa. Al hacerlo, bloquean un paso fundamental en nuestro organismo para la fabricación del colesterol.

Esto supone una reducción en el colesterol intrahepático que conduce a un aumento de actividad de los receptores que retiran el colesterol LDL de la circulación sanguínea, reduciendo así sus niveles y su capacidad de dañar las arterias. Además, la mayoría de las estatinas son capaces de aumentar ligeramente el colesterol asociado a lipoproteínas de alta densidad (C-HDL), el denominado colesterol bueno, que “limpia” las arterias y reducir los niveles de triglicéridos (TG). Actualmente, las estatinas son consideradas la base del tratamiento farmacológico para reducir los niveles de colesterol LDL, siempre acompañadas de una dieta apropiada y un estilo de vida saludable (1).

 

Pero ¿Por qué es tan importante el colesterol LDL?

A día de hoy, existen cientos de estudios científicos de diferentes tipos y realizados por distintos grupos de investigadores de todo el mundo que demuestran que el colesterol LDL se asocia al desarrollo de aterosclerosis en nuestras arterias y que a mayor nivel de colesterol LDL, mayor es la afectación de las mismas (1,2). Además, también está demostrado que reduciendo el colesterol LDL con estatinas, además de otros fármacos como el ezetimibe y los inhibidores de PCSK9, se controla la aparición de aterosclerosis en las arterias de nuestro organismo y, como consecuencia de ello, se reduce la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio, un ictus o problemas en la aorta o en las arterias de las piernas (1,3).

colesterol en arterias

¿Por qué reducimos el colesterol LDL con estatinas y no con otros fármacos?

Existen otros tratamientos que también han demostrado reducir los niveles de colesterol LDL y la probabilidad de eventos cardiovasculares, como son el ezetimibe y los inhibidores de PCSK9, pero la evidencia que respalda al empleo de estatinas es mucho mayor, entre otros motivos, por haberse descubierto hace más tiempo. Es por ello por lo que las principales Sociedades Científicas implicadas en el tema, recomiendan las estatinas como primer escalón en el tratamiento para reducir las cifras de colesterol LDL, sin descartar su uso combinado con ezetimibe o inhibidores de PCSK9 cuando está indicado o el empleo de estos últimos sin estatinas en caso de existir intolerancia a las estatinas (4).
Es importante matizar en este punto que hay otros fármacos y productos del tipo de los alimentos funcionales que, si bien han demostrado reducir discretamente los niveles de C-LDL, no han sido capaces, hasta el momento, de demostrar que esa reducción se asocia a beneficios clínicos (5).

¿Tienen las estatinas algún otro efecto además de reducir el colesterol LDL?

Aunque la evidencia científica que los respalda no es tan extensa como la que soporta sus beneficios por reducir el colesterol LDL, las estatinas podrían tener otros efectos beneficiosos no relacionados con el efecto hipolipemiante, entre los que destaca un efecto anti-inflamatorio (6) (Tabla 1).

¿Qué efectos secundarios me pueden producir las estatinas? ¿Es seguro tomarlas?

Las estatinas son un grupo de fármacos muy seguros. La probabilidad de aparición de efectos secundarios graves como la rabdomiolisis o a afectación de células hepáticas es muy poco frecuente y suele aparecer en personas añosas, que toman muchos medicamentos o que padecen insuficiencia renal. Sin embargo, la aparición de efectos secundarios leves es más frecuente, en hasta un 10% de las personas que lo toman y están relacionados con la dosis que usan. Los más frecuentes son las mialgias y la elevación en la analítica de unas enzimas hepáticas, las transaminasas. Son efectos secundarios que desaparecen sin dejar secuelas al suspender o reducir la intensidad del tratamiento (7).

Otros efectos atribuidos a las estatinas

Además de su poder reductor del colesterol LDL, se le atribuyen a las estatinas los siguientes efectos:

  • Efecto modulador de los mediadores de inflamación
  • Efecto modulador de las células inflamatorias
  • Efecto antiagregante plaquetario
  • Efecto modulador de la vasoconstricción
  • Efecto antioxidante
  • Efecto anticoagulante precoz

En resumen… ¿Qué debo pensar si tengo que tomar estatinas?

Aunque como todo fármaco, puede tener efectos secundarios, las estatinas son un grupo de medicamentos con mucha experiencia y muy seguros cuando están adecuadamente indicados. A día de hoy, podemos decir que es una gran suerte poder contar con ellas cuando las necesitamos.

 

Explicación de algunos términos

 

  • Ezetimibe: Fármaco que actúa reduciendo los niveles de colesterol LDL gracias a que bloquea la absorción del mismo a nivel del intestino.
  • Inhibidores de PCSK9: Medicamento compuesto de anticuerpos específicos que bloquean un paso fundamental en la degradación de receptores de colesterol LDL. Al no degradarse, hay más receptores de colesterol LDL que retiran el C-LDL de la sangre, reduciendo de una manera muy potente sus niveles y, con ello, el riesgo de que se formes placas de aterosclerosis y se produzcan eventos cardiovasculares.
  • Rabdomiolisis: Rotura de células musculares.
  • Mialgias: Dolores musculares.

Bibliografía

 

  1. Catapano AL, Graham I, De Backer G, Wiklund O, Chapman MJ, Drexel H, et al. 2016 ESC/EAS Guidelines for the Management of Dyslipidaemias. Eur Heart J. 2016 Oct 14;37(39):2999–3058.
  2. Pérez de Isla L, Alonso R, Mata N, Fernández-Pérez C, Muñiz O, Díaz-Díaz JL, et al. Predicting Cardiovascular Events in Familial Hypercholesterolemia: The SAFEHEART Registry (Spanish Familial Hypercholesterolemia Cohort Study). Circulation. 2017 May 30;135(22):2133–44.
  3. Ference BA, Ginsberg HN, Graham I, Ray KK, Packard CJ, Bruckert E, et al. Low-density lipoproteins cause atherosclerotic cardiovascular disease. 1. Evidence from genetic, epidemiologic, and clinical studies. A consensus statement from the European Atherosclerosis Society Consensus Panel. Eur Heart J. 2017 Aug 21;38(32):2459–72.
  4. Lloyd-Jones DM, Morris PB, Ballantyne CM, Birtcher KK, Daly DD, DePalma SM, et al. 2017 Focused Update of the 2016 ACC Expert Consensus Decision Pathway on the Role of Non-Statin Therapies for LDL-Cholesterol Lowering in the Management of Atherosclerotic Cardiovascular Disease Risk: A Report of the American College of Cardiology Task Force on Expert Consensus Decision Pathways. J Am Coll Cardiol. 2017 Oct 3;70(14):1785–822.
  5. Li Y, Jiang L, Jia Z, Xin W, Yang S, Yang Q, et al. A meta-analysis of red yeast rice: an effective and relatively safe alternative approach for dyslipidemia. Calabresi L, editor. PLoS One. 2014 Jun 4;9(6):e98611.
  6. Davignon J. Beneficial Cardiovascular Pleiotropic Effects of Statins. Circulation. 2004 Jun 15;109(23_suppl_1):III-39-III–43.
  7. Nissen SE, Tuzcu EM, Schoenhagen P, Brown BG, Ganz P, Vogel RA, et al. Effect of intensive compared with moderate lipid-lowering therapy on progression of coronary atherosclerosis: a randomized controlled trial. JAMA. 2004 Mar 3;291(9):1071–80.

 

 

Leopoldo Pérez de Isla, Especialista en Cardiología.
Unidad Médica Angloamericana. Madrid.
Comité científico Fundación Hipercolesterolemia Familiar. Madrid.